Herbalife, la cúspide de las estafas piramidales

A veces cuando metemos el hocico y hurgamos en las historias de triunfo, donde comen felices y cenan perdices, nos damos cuenta de que no todo es tan idílico como podría parecer a primera vista.

Herbalife es una corporación domiciliada en las Islas Caimán que desarrolla y vende productos dietéticos, análisis nutricionales, dietas deportivas y artículos relacionados con la pérdida de peso. La compañía opera internacionalmente y distribuye sus productos en 95 países distintos a través de una red de 3,2 millones de distribuidores.

En 2014 la compañía fue acusada en Estados Unidos por la Comisión Federal de Comercio de ser una empresa con un «esquema piramidal». El esquema piramidal es un modelo de empresa multinivel donde las personas físicas o jurídicas que se encuentran en la cima de la pirámide se benefician de las inversiones propiciados por los de abajo, en este caso los distribuidores de sus productos.


Básicamente es un tipo de estructura que utiliza un modus operandi donde una minoría que representa el vértice de una pirámide se enriquece a partir de las aportaciones económicas que cobran de los que están por debajo, cuanto mas abajo de la pirámide se encuentra el individuo menor es la retribución que recibe. Sobra decir que a los de la base, ósea a los de mas abajo, no llegan a recibir ninguna retribución si no hay otro grupo mayor de incautos que los suba de nivel. Estos son los grandes estafados de él entramado ya que se arruinan creyendo que en algún momento recuperarán su inversión e incluso obtendrán beneficios. La clave del éxito de este tipo de empresas piramidales y multinivel se encuentra en la incorporación de nuevos ingenuos distribuidores como en el caso de Herbalife.

En el Informe de la Comisión Federal de Comercio se determinó que la empresa Herbalife había diseñado un sistema de retribución injusto para sus distribuidores puesto que eran recompensados más por reclutar a nuevos miembros a unirse al entramado del negocio que por realmente vender los productos al consumidor final.


Esta clase de organizaciones saca lo peor de las personas, pues para triunfar en ellas, los vendedores han de, literalmente, engañar a otros para que sumen como sus «reclutados» y sacar beneficio de sus ventas. En la mayoría de casos, se les transmite la idea de que con ese nuevo empleo ganarán mucho dinero y que los productos son muy fáciles de vender. En el caso de Herbalife, la captación de distribuidores de sus productos en la mayoría de países en los que opera, ha sido dirigida a las clases de bajo nivel adquisitivo y colectivo de inmigrantes. También existe un patrón común en muchos de los vendedores/distribuidores y es que son intolerantes ante cualquier crítica a la compañía, se comportan como si llevaran el corporativismo en las venas a pesar de mala reputación que tiene la empresa de cara al publico. Según un informe de la Asociación Iberoamericana de Investigación de Abuso Psicológico (AIIAP), «existe una complicación añadida que es que la mecánica interna de Herbalife no difiere mucho de la de las sectas«. Hay un gran nivel de fanatismo entre sus seguidores, los distribuidores hacen reuniones mensuales donde festejan el «éxito» de la empresa y hablan sobre cuestiones relativas al proyecto colectivo.

En España la empresa no ha tenido el mismo éxito que sí ha tenido en Estados Unidos y en Centro America. Según un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, la amplia mayoría de los distribuidores carecen de formación dietética y aun así, hacen estudios nutricionales y dietéticos a los viandantes en la calle y todo esto sin una titulación necesaria que daría la seguridad e credibilidad necesaria para este tipo de servicios.

Este tipo de situaciones ocurren en el mundo empresarial donde las corporaciones tienen comportamientos cada vez mas expansionistas y pro-globalización y cuyo reflejo serían las franquicias. Pueden acabar no estando lo suficientemente controladas por los Organos de Administración de las empresas. Pero bueno, este es uno de los riesgos del libre albedrío.

Concretamente, Herbalife se aprovecha de que vivimos en el mundo del culto al cuerpo y una buena campaña de marketing sensacionalista genera falsas expectativas sobre que resultados se pueden lograr en un corto plazo. Se transmite el mensaje de que únicamente consumiendo el producto de la empresa en cuestión se alcanzarán las metas publicitadas. Pero siendo honestos, se tiene conocimiento y la certeza que la única forma de lograr resultados en el fitness es con una buena dieta y un buen entrenamiento, todo lo demás es secundario y accesorio pero nunca milagroso.

No es la creación de riqueza lo que está mal, sino la obsesión por el dinero.

Margaret Thatcher


Bibliografia:

https://www.abc.es/sociedad/abci-herbalife-limite-legalidad-201607202134_noticia.html

https://tiempo.hn/herbalife-pierde-200-millones-engano/

http://www.descuento.uy/herbalife-nutrition-inauguro-nuevas-oficinas-en-montevideo/

https://www.ftc.gov/es/noticias/2017/01/la-ftc-envia-cheques-aproximadamente-350000-victimas-del-esquema-de

https://www.herbalife.es/

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Publicado por Alejandro Bordoy

Graduado en Ciencias Políticas y Periodismo por la U. Abat Oliba CEU (UAO). Estudiante de Economía por la Universidad Oberta de Catalunya (UOC). Nacido en 1998 en Barcelona, España.

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